Nuevo protocolo conlleva a revisión de evidencia con "ADN mixto".

De: diario.mx (click en la imagen para redireccionar la nota).

 

La pasada primavera, el FBI notificó a los laboratorios de criminología que hubo errores en los datos utilizados para calcular las probabilidades de que el ADN encontrado en una escena de un crimen coincidiera con el de un individuo.


Pero le restó importancia al impacto que dichos errores llegaron a tener en los casos presentados ante los tribunales, cimbrando con ello en su totalidad, aunque a baja escala, al sistema de justicia en toda la nación.


Tras haber leído la notificación del FBI, los procuradores como Jack Roady, del condado de Galveston, le pidieron al Departamento de Seguridad Pública (DPS) que reevaluara la evidencia que ya había sido analizada para uso en los próximos juicios —esta vez, utilizando los datos corregidos del FBI, los cuales tienen relación con las estadísticas poblacionales.


“Cuando el FBI envió un memorándum en referencia a las ‘estadísticas poblacionales,’ de que había ciertos errores y de que no debía haber ningún problema, no tengo razón alguna para creer que ellos hubieran cometido un error en ello”, dijo Roady.


Pero otra inquietud emergió luego que Roady obtuviera de vuelta sus análisis de evidencia de uno de los ocho laboratorios de criminología del Departamento de Seguridad Pública, el cual analiza evidencia de ADN.

Recientemente, el DPS y los laboratorios de criminología de la nación han cambiado a un método más analítico y conservador cuando revisan “ADN mixto” —en el que hay rastros de ADN de más de un solo individuo presentes en la evidencia.


“Aún incluye al acusado”, dijo Roady sobre los nuevos análisis este pasado verano en referencia a un caso.

“Sin embargo, la probabilidad de que el acusado era la única fuente de ADN pasó de uno en un billón a menos de uno en 100”.


Afortunadamente para Roady, la evidencia analizada no era primordial, o lo que se le llama “evidencia esencial”. Pero el diferente resultado fue problemático.


“Cualquier cambio en la evidencia es causa de inquietudes para los fiscales”, dijo.

"Nosotros queremos presentar evidencia que sabemos que es confiable”.


A manera que corrió la voz sobre el nuevo método del DPS, también lo hicieron las dudas entre los fiscales y abogados defensores hasta la Comisión de Ciencia Forense de Texas, la cual pasó gran parte del tiempo en agosto discutiendo el asunto con su consejo, abogados e incluso hasta la Corte de Apelaciones Penales de Texas sobre qué podría significar todo esto —más que nada para los acusados.


“Mientras que en algunos casos, los cambios en el protocolo podrían no haber tenido ningún efecto”, según la comisión escribió en un obtuso memorándum del 21 de agosto en su sitio Web.


“Pero el potencial impacto en los casos delictivos preocupa tanto a los científicos como a los abogados”.


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