"Todos podemos llegar a matar por razones muy poderosas". Entrevista a Vicente Garrido.

De: diariovasco.com (click en la imagen para redireccionar la nota).

 

 

VICENTE GARRIDO, PSICÓLOGO Y CRIMINÓLOGO, El especialista en criminología estudia las mentes asesinas y presta ayuda a las fuerzas de seguridad para tratar de resolver homicidios.

 

Vicente Garrido, psicólogo y criminólogo, ha participado recientemente en los Cursos de Verano de la UPV con la ponencia 'La mente criminal'. Asegura que no existe un patrón nítido en el funcionamiento de estas mentes que se pueda mostrar a través de pruebas neurológicas. Eso sí, advierte de que la mejor manera para prevenir comportamientos homicidas es que «los niños vivan en situaciones donde la gente les proteja y tengan la posibilidad de desarrollar sus aptitudes».

 

- ¿Cómo supo que había sido él?

 

- ¿Quién?

 

- Joaquín Ferrándiz, el 'Asesino de Castellón' que violó y mató a cinco mujeres a finales de los 90.

 

- La Guardia Civil tenía cinco víctimas, entre ellas tres prostitutas. Por eso dudaban si existía un solo asesino o dos. Estudié la victimología y pude determinar que los crímenes estaban conectados a pesar de la disparidad entre las mujeres. Después elaboré un perfil criminal que encajaba a la perfección con uno de los sospechosos que tenía la Guardia Civil. El asesino era Ferrándiz, sin duda.

 

- Un hombre aparentemente normal. ¿Se podría decir que una mente tan perversa puede esconderse en el cuerpo de alguien aparentemente corriente?

 

- En general sí. Los asesinos en serie son personas integradas que tienen el respeto de la sociedad. Aquí tenéis el último de España: el falso monje Shaolin. Este hombre mató a dos mujeres y probablemente hubiese seguido asesinando si no le llegan a atrapar. Y él era una especie de líder espiritual.

 

- Afortunadamente lo cogieron a tiempo...

 

- La verdad, tuvo un comportamiento un tanto chapucero a la hora de matar, no fue precisamente precavido y cauteloso. En realidad, el mito de Hannibal Lecter sólo existe en el cine y la literatura. Los asesinos en serie reales buscan por encima de todo satisfacer una fantasía y eso parece que domina sus actos, más que el cuidado y la atención de no dejar rastro. Aunque a su vez tienen otra complicación, y es que los asesinos múltiples no tienen una conexión con la víctima, y eso a la Policía le supone un gran problema, porque la manera habitual de investigar es a través de las relaciones.

 

- ¿No tienen ningún patrón en común para seguir su rastro?

 

- Puede haberlo si lo que hacemos es buscar subgrupos. Hay asesinos en serie que no tienen contacto con sus víctimas, por lo tanto no hay un componente sexual. En cambio, en otros el componente sexual es esencial porque hay mucha interacción con el cuerpo de la persona asesinada, incluso puede haber violencia y sadismo.

 

También los hay que seleccionan muchísimo sus víctimas y otros matan casi al azar. Los asesinos en serie son muy variados. Los hay inteligentes y zoquetes. Hay hombres, mujeres, mayores y jóvenes. Lo único claro es que existen en todas las culturas y en todos los tiempos. Pero encontrar un único perfil es imposible.

 

- En cambio, sí que existen perfiles muy diversos.

 

- Hay perfiles criminales si buscamos elementos comunes dentro de algún tipo de violencia específica. Podemos hablar del perfil actual del terrorista yihadista, hay homicidas sexuales o asesinos que actúan motivados por la ira sin ningún otro componente. Pero son perfiles sobre grupos específicos. Hay muchos caminos para matar y muchas razones para hacerlo.

 

- ¿Y cree que todo el mundo es capaz de tener una razón para desarrollar el mal?

 

- Todos podemos llegar a matar por razones muy poderosas, como puede ser la defensa de tu propia vida o las de tus allegados y, por supuesto, en una guerra. Pero los asesinos en serie matan de manera ilegítima, y no todo el mundo está capacitado para hacer eso.

 

- Entonces, ¿no existe el instinto asesino?

 

- Existe el instinto agresivo. El de agredir a una persona que te está dañando, eso lo tenemos todos. Y, si no, piensa en la última vez que quisiste matar a alguien... En la imaginación lo hemos querido hacer todos.

 

- Pero, ¿cómo se puede entender que una persona sienta satisfacción y placer a través del abuso y de la violencia que ejerce sobre otros?

 

- En los sujetos que asesinan llega un momento en el que el hecho de matar a otro constituye una manera plena de vivir. Nosotros creemos que estas personas tienen obturados los canales habituales de la afectividad. Es decir, no sienten con la profundidad que debieran las emociones que nos hacen relacionarnos e interesarnos por los demás como la capacidad de empatía y el sentimiento de responsabilidad. Los asesinos en serie logran una sensación de dominio y de poder. Y el poder, si se ejerce a través del asesinato, genera un mundo privado muy rico, y quieren satisfacer cada vez más sus fantasías. Es algo privado, un secreto de uno mismo. Y eso puede ser muy embriagador.

 

- ¿Es un problema neurológico?

 

- Todo lo que sentimos o hacemos está reflejado en el cerebro. Pero no, no sabemos si hay una alteración cerebral en los asesinos, lo único que percibimos es que ciertas áreas del cerebro no se activan como debieran, pero eso no es prueba suficiente para decir que debido a esto hay personas que matan. La neurociencia está buscando un sustrato biológico para las personas que participan en homicidios repetidos pero lo cierto es que, aunque hay resultados interesantes, estamos muy lejos de conseguirlo.

 

- ¿Hasta qué punto influye el entorno para que una psicopatía se desarrolle?

 

- Hay que dejar clara una cosa: un psicópata es un cuadro de personalidad específico que no necesariamente es un asesino. Simplemente tienen otro modo de interpretar la realidad. Ahora bien, hay ambientes muy destructivos. Si un niño vive en un lugar donde hay violencia, odio y donde le falta una atención y unas necesidades psicológicas se puede construir un psicópata.

 

- ¿Y se puede prevenir el desarrollo de la violencia?

 

- La prevención, en muchas ocasiones, tiene sentido cuando conocemos bien las causas. Si hablamos de un terrorista, un homicida múltiple o un asesino a sueldo que trabaja para una mafia, las circunstancias por las que estas personas participan en asesinatos son muy variadas, entonces nos cuesta encontrar factores comunes para poder prevenir. Ahora bien, la mejor manera de evitar estos comportamientos es que los niños vivan en situaciones donde la gente les proteja y tengan la posibilidad de desarrollar sus aptitudes. Es decir, hay que evitar los malos tratos, los ambientes donde sufran persecución, bullying y, por supuesto, situaciones de pobreza. Porque eso lesiona el cerebro y afecta al desarrollo. A largo plazo, de entre las miles de personas afectadas por esas situaciones, algunas de ellas pueden ser más proclives a que disparen comportamientos homicidas.


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Comentarios: 1
  • #1

    martha medina (lunes, 21 septiembre 2015 05:09)

    Excelente reportaje, nos enriquece enormemente, gracias Lic.Vicente Garrido, tengo muchos de sus libros. Gracias Crimimex, los sigo siempre.