Experto forense: La castración química no detiene el deseo sexual de los violadores.

De: lapagina.com.sv (click en la imagen para redireccionar la nota).

 

La violación y asesinato de una niña de seis años en Tecoluca, San Vicente, ocurrido el sábado anterior, generó una ola de indignación nacional que llevó a la diputada de ARENA, Patricia Valdivieso, a presentar una propuesta de reforma de ley que permitiría aplicar la castración química a los violadores.

 

 La propuesta de la legisladora busca que violadores condenados sean inyectados con diversos medicamentos para disminuir su  deseo sexual y con ello reducir el peligro que estas personas representan en la sociedad salvadoreña; sin embargo, un experto del Instituto de Medicina Legal (IML), afirmó que dicho medicamento no evita futuras violaciones.

 

Marcelino Díaz, psicólogo forense del IML y docente titular del departamento de psicología de la Universidad de El Salvador, detalló que con la castración química lo único que se logra es evitar que el violador tenga erecciones, pero es la mente la que impulsa sus acciones. En otras palabras, el sujeto podría atacar con cualquier artefacto, no necesariamente con su pene. 

 

“En ningún lugar del mundo ha funcionado la inyección castradora, es un químico que impide la erección del pene. El violador serial no es una persona que dejará de violar porque no funcione su pene, viola porque siente satisfacción en el cerebro, porque tiene un índice de maldad y no puede controlarla”, explicó el experto.

 

El violador lo hace "porque le gusta hacer sufrir"

 

Díaz aseguró que efectivamente el método es usado en seis estados de los Estados Unidos (California, Florida, Georgia, Texas, Luisiana y Montana) como lo afirmó la diputada tricolor al momento de presentar la pieza de correspondencia y agregó que también existió un proyecto de ley en Colombia, pero en ninguno de estos lugares los violadores han dejado de cometer crímenes solo por el hecho de ser inyectado para reducir el deseo sexual y los niveles de testosterona.

 

“Una persona violar porque le gusta hacer sufrir, porque le gusta tener el control, viola por que cree que la mujer es un objeto al cual le está haciendo un favor. La distorsión cognitiva está en la mente y no en el pene, si no hay erección lo va a sustituir por los dedos, por la lengua, por objetos sexuales, un palo, cuchillos, como hemos visto en otros países”, recalcó el experto, quien insistió en que la castración química no es la solución más acertada.

 

Violadores no deberían estar libres

 

El empleado de IML aseguró que en El Salvador no hay una legislación para declarar como tal a violadores seriales, a pesar que han existido varios casos de este tipo de sicópatas, pero han sido capturados y condenados por una violación y no por múltiples crímenes sexuales cometidos contra niños, mujeres y homosexuales.

 

Díaz aseguró que un violador serial puede cumplir su condena en el país y sale tranquilamente a las calles a seguir cometiendo agresiones, cuando la psicología forense ha demostrado que estas personas no tienen cura.

 

Ejemplificó que en Estados Unidos un violador al ser liberado de cárcel sale con muchas restricciones como no salir de un perímetro en la ciudad, usar un brazalete localizador, no acercarse a escuelas o desvincularse de lugares donde se realicen actividades infantiles, pero acá no se toman estas medidas preventivas.

 

“En otros países se le da muerte civil al violador y se informa a la gente quienes para que víctimas posibles no se le acerquen”, recalcó el forense.

 

Petición es una medida populista

 

Finalmente, el experto forense lamentó que este tipo de medidas surjan tras casos que generan polémica, como el asesinato de la niña en Tecoluca, y recalcó que la misma no contribuye en nada prevenir futuras violaciones.

 

“Aprovechando el dolor humano y el dolor social ante un supuesto violador de una niña se hacen estas propuestas. Políticamente se aprovecha estas situaciones para buscar apoyo de población que está deseosa de justicia”, criticó Díaz.

 

“La castración química nunca se ha aplicado en El Salvador ni a nivel centroamericano, hasta donde yo conozco. Representaría un enorme gasto imponer cuatro inyecciones al año para supuestamente controlar, de la forma que proponen, a un violador”, concluyó el también maestro universitario. experto forense del Instituto de Medicina Legal aseguró que la castración química no impide que violadores ataquen a más víctimas. La medida fue propuesta esta semana por ARENA.

 

La violación y asesinato de una niña de seis años en Tecoluca, San Vicente, ocurrido el sábado anterior, generó una ola de indignación nacional que llevó a la diputada de ARENA, Patricia Valdivieso, a presentar una propuesta de reforma de ley que permitiría aplicar la castración química a los violadores.

 

 La propuesta de la legisladora busca que violadores condenados sean inyectados con diversos medicamentos para disminuir su  deseo sexual y con ello reducir el peligro que estas personas representan en la sociedad salvadoreña; sin embargo, un experto del Instituto de Medicina Legal (IML), afirmó que dicho medicamento no evita futuras violaciones.

 

Marcelino Díaz, psicólogo forense del IML y docente titular del departamento de psicología de la Universidad de El Salvador, detalló que con la castración química lo único que se logra es evitar que el violador tenga erecciones, pero es la mente la que impulsa sus acciones. En otras palabras, el sujeto podría atacar con cualquier artefacto, no necesariamente con su pene. 

 

“En ningún lugar del mundo ha funcionado la inyección castradora, es un químico que impide la erección del pene. El violador serial no es una persona que dejará de violar porque no funcione su pene, viola porque siente satisfacción en el cerebro, porque tiene un índice de maldad y no puede controlarla”, explicó el experto.

 

El violador lo hace "porque le gusta hacer sufrir"

 

Díaz aseguró que efectivamente el método es usado en seis estados de los Estados Unidos (California, Florida, Georgia, Texas, Luisiana y Montana) como lo afirmó la diputada tricolor al momento de presentar la pieza de correspondencia y agregó que también existió un proyecto de ley en Colombia, pero en ninguno de estos lugares los violadores han dejado de cometer crímenes solo por el hecho de ser inyectado para reducir el deseo sexual y los niveles de testosterona.

 

“Una persona violar porque le gusta hacer sufrir, porque le gusta tener el control, viola por que cree que la mujer es un objeto al cual le está haciendo un favor. La distorsión cognitiva está en la mente y no en el pene, si no hay erección lo va a sustituir por los dedos, por la lengua, por objetos sexuales, un palo, cuchillos, como hemos visto en otros países”, recalcó el experto, quien insistió en que la castración química no es la solución más acertada.

 

Violadores no deberían estar libres

 

El empleado de IML aseguró que en El Salvador no hay una legislación para declarar como tal a violadores seriales, a pesar que han existido varios casos de este tipo de sicópatas, pero han sido capturados y condenados por una violación y no por múltiples crímenes sexuales cometidos contra niños, mujeres y homosexuales.

 

Díaz aseguró que un violador serial puede cumplir su condena en el país y sale tranquilamente a las calles a seguir cometiendo agresiones, cuando la psicología forense ha demostrado que estas personas no tienen cura.

Ejemplificó que en Estados Unidos un violador al ser liberado de cárcel sale con muchas restricciones como no salir de un perímetro en la ciudad, usar un brazalete localizador, no acercarse a escuelas o desvincularse de lugares donde se realicen actividades infantiles, pero acá no se toman estas medidas preventivas.

 

“En otros países se le da muerte civil al violador y se informa a la gente quienes para que víctimas posibles no se le acerquen”, recalcó el forense.

 

Petición es una medida populista

 

Finalmente, el experto forense lamentó que este tipo de medidas surjan tras casos que generan polémica, como el asesinato de la niña en Tecoluca, y recalcó que la misma no contribuye en nada prevenir futuras violaciones.

“Aprovechando el dolor humano y el dolor social ante un supuesto violador de una niña se hacen estas propuestas. Políticamente se aprovecha estas situaciones para buscar apoyo de población que está deseosa de justicia”, criticó Díaz.

 

“La castración química nunca se ha aplicado en El Salvador ni a nivel centroamericano, hasta donde yo conozco. Representaría un enorme gasto imponer cuatro inyecciones al año para supuestamente controlar, de la forma que proponen, a un violador”, concluyó el también maestro universitario.


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